Leyenda del Hilo Rojo

Leyenda del Hilo Rojo - Historia Oriental
Leyenda del Hilo Rojo – Historia Oriental

Alguna vez escuchaste la frase “estamos destinados a estar juntos”? Esa frase hace referencia a la leyenda del hilo rojo también conocida como “cordón rojo del destino” o “hilo rojo del amor”. Una historia de origen oriental, creo que China, que habla sobre un hilo rojo que ata o conecta a las personas que están predestinadas a conocerse y vivir una importante historia de amor. Este hilo puede tensarse, hacerse nudos, aflojarse, desgarrarse pero nunca se cortara.  Todos estos estados del hilo rojo hace referencia a las vueltas que tiene la vida y el amor.

Muchas leyendas hablan sobre el destino, pero esta se centra en el amor.  Si eres romántico/a esta historia te va a encantar!

💞 Leyenda del hilo rojo: El Emperador y la Bruja

Hace mucho mucho tiempo, un joven emperador se enteró de que en una de las provincias de su reino vivía una bruja muy poderosa, quien tenía la capacidad de poder ver el hilo rojo del destino y la mandó traer ante su presencia.

Cuando la bruja llegó, el emperador le ordenó que buscara el otro extremo del hilo que llevaba atado al meñique y lo llevara ante la que sería su esposa. La bruja accedió a esta petición y comenzó a seguir y seguir el hilo.

Esta búsqueda los llevó hasta un mercado, en donde una pobre campesina con una bebé en los brazos ofrecía sus productos. Al llegar hasta donde estaba esta campesina, se detuvo frente a ella y la invitó a ponerse de pie. Hizo que el joven emperador se acercara y le dijo: «Aquí termina tu hilo», pero al escuchar esto el emperador enfureció, creyendo que era una burla de la bruja. Este empujó a la campesina que aún llevaba a su pequeña bebé en brazos y la hizo caer, haciendo que la bebé se hiciera una gran herida en la frente. Luego, ordenó a sus guardias que detuvieran a la bruja y le cortaran la cabeza.

Muchos años después, llegó el momento en que este emperador debía casarse y su corte le recomendó que lo mejor era que desposara a la hija de un general muy poderoso. Aceptó y llegó el día de la boda. Y en el momento de ver por primera vez la cara de su esposa, la cual entró al templo con un hermoso vestido y un velo que la cubría totalmente… Al levantárselo, vio que ese hermoso rostro tenía una cicatriz muy peculiar en la frente.

💞 El anciano de la luna

Otra de las historias sobre el hilo rojo es la del anciano en la luna.  Yuè Xia Lao , a menudo abreviado como Yuèlao el antiguo dios lunar, a cargo de los matrimonios, es el artífice de ese hecho. Esta cuenta que un anciano que vive en la luna, sale cada noche y busca entre las almas aquellas que están predestinadas a unirse en la tierra, y cuando las encuentra las ata con un hilo rojo para que no se pierdan.

💞 Origen del hilo rojo

Obviamente que sobre estas historias no hay datos exactos ni ciertos, pero en el conocimiento popular se dice que esta leyenda surge cuando se descubre que la arteria cubital o ulnar conecta el corazón con el dedo meñique . Al estar unidos por esa arteria se comenzó a decir que los hilos rojos del destino unían los meñiques con los corazones; es decir, simbolizaban el interés compartido y la unión de los sentimientos.

Por eso también el hecho de hacer promesas en algunos países al entrelazar estos dedos con el otro.

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Sobre esta leyenda muchos dejaron su opinión. El famoso autor Paulo Coelho escribió lo siguiente:

Dicen que a lo largo de nuestra vida tenemos dos grandes amores; uno con el que te casas o vives para siempre, puede que el padre o la madre de tus hijos. Esa persona con la que consigues la compenetración máxima para estar el resto de tu vida junto a ella.

Y dicen que hay un segundo gran amor, una persona que perderás siempre. Alguien con quien naciste conectado, tan conectado que las fuerzas de la química escapan a la razón y les impedirán, siempre, alcanzar un final feliz.

Hasta que cierto día dejará de intentarlo… Se rendirán y buscarán a esa otra persona que acabarán encontrando. Pero les aseguro que no pasarán una sola noche, sin necesitar otro beso suyo, o tan siquiera discutir una vez más.

Todos saben de qué estoy hablando, porque mientras estaban leyendo esto, les ha venido su nombre a la cabeza. Se librarán de él o de ella, dejarán de sufrir, conseguirán encontrar la paz (le sustituirán por la calma), pero les aseguro que no pasará un día en que deseen que estuviera aquí para perturbarlos. Porque, a veces, se desprende más energía discutiendo con alguien a quien amas, que haciendo el amor con alguien a quien aprecias.

¿Y tu conoces a quien te une tu hilo rojo?

Una respuesta

  1. Paulo Coelho se equivoca, por suerte. Siempre supe que este hilo me conectaba a mi amor, desde el día en que lo vi por primera vez. Intenté cortarlo imaginándolo con la mente o rogándole al universo que me permitiera olvidarlo, porque a pesar de no verlo en años, lo seguía amando y no importaba donde o con quien estuviese, él siempre estaba ahí, en mi cabeza o peor, en mi corazón. Hace unos meses volvimos a encontrarnos, fue como dice la leyenda, como si el tiempo no hubiese pasado. El tiempo se detuvo y ninguno de los dos quería que ese momento acabara nunca, él tampoco me había olvidado. Ahora estamos más conectados que nunca, y aunque vivimos en países diferentes, buscamos la manera de volver a estar juntos. El hilo no se corta, por mucho que te alejes, si el hilo está ahí conectándolos entonces el otro sentirá lo mismo, solo hay que ser valientes, atreverse, sin importar el resultado, sin miedo a perderlo otra vez y sufrir una vez más, porque es peor quedarse con eso dentro y conformarse con un amor a medias, que tampoco merece ser quien te consuela mientras piensas cada noche en tu verdadero amor.

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